miércoles, 7 de marzo de 2012

MAREA VIOLETA EN AGUILAR DE CAMPOO

Desde la Asociación Mujeres por la Igualdad-Tejiendo Cambios y dentro de la progamación del VII Marzo Mujer, convocamos para el día 8 de marzo una MAREA VIOLETA, en la plaza de España de Aguilar de Campoo a partir de las 17 h. Os inviatmos a asistir con una prenda de vestir violeta y un trozo de tela del mismo color.

martes, 6 de marzo de 2012

A LA ESPERA DEL VII MARZO-MUJER

Como todos los años y con este van ¡siete!, desde la Asociación de Mujeres por la Igualdad-Tejiendo Cambios, organizamos Marzo-Mujer, un conjunto de actividades que invitan a la reflexión y a la participación en favor de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

Como anticipo a la programación de este año, os cuelgo una interesante reflexión recogida en la introducción del libro "Feminismo para no Feministas", cuya autora es Rosario Hernández Catalán y que ha sido editado por la Federación de Mujeres Jóvenes.



El feminismo no quiere imponer un matriarcado basado en la violencia contra el hombre, como ha sido el patriarcado hasta ahora. No desea dejarlos sin voto, ni violarlos en las guerras, ni mutilar sus genitales en pro de una tradición cultural, ni confinarlos en el ámbito doméstico, ni quiere matarlos por adulterio. El feminismo no pretende que los hombres sean propiedad de sus madres y luego de sus mujeres, ni desea que los hombres cobren salarios más reducidos, ni tampoco querría desterrarlos de las cúpulas de poder mediático, empresarial y político. No quiere traficar con cuerpos masculinos para el disfrute de los femeninos, ni desea que los niños varones estén desnutridos o abandonados en orfanatos, ni, por supuesto, promovería su marginación social o económica. Tampoco vetaría que los niños varones pudiesen ir a la escuela, ni les prohibirían el acceso a la sanidad y la Universidad. Comprendan que eso es una locura que no promueve el feminismo.

Coral Herrera Gómez

jueves, 23 de febrero de 2012

TALLER DE PLANTAS MEDICINALES

El sábado 25 de febrero en Salinas de Pisuerga comenzamos el taller de plantas medicinales. Es una actividad organizada conjuntamente por la Cátedra de Estudios de Género de la Universidad de Valladolid, la Asociación País Románico y la Agrupación Comarcal de Desarrollo Montaña Palentina.

El taller lo impartirá Fátima Chechetto de la Universidad Estadual Paulista de Brasil

viernes, 10 de febrero de 2012

MATERIAL DE COEDUCACIÓN DE M. ARCONADA Y D. LEAL

Compañeras y compañeros en igualdad:
Con una gran alegría, os comentamos que ha sido editado por la UNED nuestro libro "CONVIVIR EN IGUALDAD (Prevención de la violencia de masculina contra las mujeres en todas las etapas educativas)", que cuenta con presentación de Teresa Sansegundo y prólogo de Luis Bonino
En él hemos intentado fundamentar y exponer nuestra propuesta de coeducación a lo largo de toda la vida, como prevención de la violencia de género y como promotora de nuevos valores para erradicar la desigualdad sexista y la injusticia que supone hacia las mujeres.
El texto que ahora ve la luz es fruto de nuestra colaboración como docentes en el Máster de la UNED “Los malos tratos y la violencia de género. Una visión multidisciplinar”, espacio en el que somos responsables del módulo de Educación. Fue allí donde empezamos a generar una propuesta de actividades para todas las etapas educativas (Infantil, Primaria, Secundaria, Formación Profesional, Bachillerato, Universidad y Educación de Personas Adultas).
Diseñamos cincuenta actividades, con una fundamentación previa y un formato común a todas las etapas. Con ellas, nuestra propuesta indaga en la promoción de identidades personales, desde las que se pueda compartir la autoridad y el cuidado, que repudien la desigualdad sexista y el corporativismo masculino, que cultiven el desarrollo y la autonomía personal en solidaridad, que se comprometan con los Derechos de la Humanidad , y que sean inclusivas y no excluyentes.
Focalizamos especialmente la responsabilidad masculina en la producción de estas nuevas identidades igualitarias e intentamos que “Convivir en Igualdad” dibuje en el horizonte un mundo donde las mujeres sean reconocidas como ciudadanas de primera y como seres equivalentes, con quienes corresponsabilizarse en la construcción del futuro.
Desde el reconocimiento de cuánto debemos a la mirada que de vosotras hemos heredado, permitidnos sentirnos orgullosos por poner un nuevo grano de arena en el camino que iniciasteis para lograr erradicar la(s) violencia(s) de género y para lograr una sociedad más justa, solidaria y humana.
Si lo crees conveniente, te pedimos que des difusión de este nuevo texto entre las personas que consideres oportuno. En estos tiempos de posible involución políticosocial sobre los temas de género, cuanta más Red seamos, mejor será para la Igualdad
Atentamente
Miguel Ángel y Daniel



sábado, 14 de enero de 2012

TALLER DE LECTURA

Ya nos han enviado los ejemplares del libro "El masajista ciego" para el taller de lectura. Os recuerdo que la fecha para comentarlo es el miércoles 15 de febrero a las 15:00 h. en el local de la asociación. Allí nos vemos

jueves, 5 de enero de 2012

ENTREVISTA CON ELENA LASHERAS DE LA LIBRERÍA MUJERES DE MADRID

PARA COMENZAR BIEN EL AÑO NUEVO, OS TRANSCRIBO LA MARAVILLOSA ENTREVISTA QUE PUBLICA periodismohumano.com CON ELENA LASHERAS, UNA DE LAS PROPIETARIAS DE LA LIBRERÍA MUJERES DE MADRID. ESPERO QUE LA DISFRUTÉIS.


A unos metros de la Plaza Mayor de Madrid, una de las más populares de España, encontramos una sala donde fácilmente podemos imaginar conversando, en torno a una mesa camilla, a Simone de Beauvoir, Mary Poppins y la madre de los hijos a los que cuidaba, la sufragista Jane Banks, Dolores Ibárruri ‘La Pasionaria’, la pintora Remedios Varo o a la activista egipcia Nawal El Saadawi. Y, por supuesto, a sus anfitrionas, las libreras Lola Pérez, su hija Elena Lasheras y Ana Domínguez, responsables de la Librería Mujeres y de la exquisita selección musical que termina de obrar el milagro: un espacio atemporal, que parece cobijar el último siglo de historia de la mujer y que, a la vez, ha despuntado como punta de lanza de la vanguardia de la liberación de la mujer española desde que abrió sus puertas en 1978, cuando en este país no teníamos derecho, por ejemplo, a tener una cuenta corriente en un banco ni a alquilar un piso sin el consentimiento de un hombre.

Elena Lasheras viste un blusón morado rabioso y una boina negra ‘calada al estilo del Ché’. Su frondosa cabellera blanca encuadra un rostro amplio, una sonrisa abierta. Acaba de volver de acompañar a la catedrática mexicana de antropología Marcela Lagarde en una gira de presentaciones de su último libro, Los cautiverios de las mujeres. Madresposas, monjas, putas, presas y locas, publicado en España por la editorial de la Librería Mujeres, Horas y horas. Viene pletórica, emocionada por la acogida y el grado de participación de las asistentes. Un entusiasmo que vertebra la conversación, pero que rebrota con más fuerza cada vez que menciona a las jóvenes de la comisión madrileña de feminismos del 15M, en la que participa activamente.


Elena Lasheras en la Librería Mujeres (P. S.)

Periodismo Humano. ¿Cómo y por qué comienza vuestra vocación de libreras?

Elena Lasheras. En aquel momento, 1978, llevar la cultura al pueblo y montar una librería en un barrio era de lo más revolucionario. Así que montamos una en el barrio de La Ventilla, muy pobre, donde estaba el basurero, pero también muy reivindicativo -estaban muy orgullosos de haber dicho no a los dos referendos de Franco-. En el escaparate había siempre un libro de educación sexual y cada día pasábamos una página. Así que los chavales, al salir de clase, corrían para seguir leyéndolo. Fue una experiencia maravillosa, pero el nivel cultural y económico del barrio era muy bajo, así que tuvimos que cerrar.

También en el 78, la profesora de sociología Jimena Alonso había abierto la Librería Mujeres junto a otras 200 mujeres que, a modo de cooperativa, habían puesto cada una 25.000 pesetas. En el sótano se reunían grupos de mujeres clandestinamente y tuvieron muchas dificultades por ataques vandálicos, por lo que llegaron a tener protección policial en los 80. Finalmente cerraron el mismo año que nosotras en el barrio y tres años después, en el 88, tras pactar la deuda con las editoriales, la reabrimos nosotras. Ana y yo teníamos seis hijos en total, así que también se sumó mi madre por si les daba por ponerse con varicela a todos a la vez, que alguien pudiera abrir la librería (cuentra entre risas).

P. Para recordar los avances que ha logrado la mujer en estos treinta años, ¿cómo era percibido que unas mujeres abrieran un negocio y qué requisitos os exigían?

E. L. La falta de libertad era doble para nosotras, por la dictadura y por ser mujeres. Yo tuve que pedir un crédito para abrir la librería y me tuvo que avalar mi marido; no podía tener una cuenta corriente, no había libros de educación sexual, ni acceso a los anticonceptivos… Yo iba con mis tres hijas muy pequeñas al médico para ver si así se apiadaba de mí y me recetaba la píldora… Pero no se apiadaban. Mi compañero venía al rastro a comprar los preservativos porque tampoco los vendían en las farmacias.

Pero también fue el tiempo del movimiento ‘La calle es nuestra’, de quitarse el sujetador, de reivindicar nuestro cuerpo, del ’speculum’, que era mirar nuestras vulvas con un espejo… Fue una época con muchas mujeres detenidas, juzgadas, pero también muy gozosa, muy potente. Yo la comparo con las mujeres del 15M. Así que voy a tener la suerte de vivir dos revoluciones: la del Mayo del 68 y la del 15M, sin una guerra en medio, que mi madre sí vivió, lo cual es un verdadero privilegio.

Y volviendo a los inicios, la librería se convirtió en un centro de información de todos estos temas: dónde se podía comprar la píldora o preservativos, lugares donde abortar… ¡Pero eso hasta mediados de los 80!. Los sábados por la mañana llegaban muchas madres de provincias con sus hijas adolescentes embarazadas para saber dónde llevarlas a abortar.


La librera Lola Pérez

En el mostrador de la Librería Mujeres es habitual encontrarse con la acogedora Lola Pérez. Sus recomendaciones apasionadas sobre libros, su humor cuando, pícaramente, pregunta de qué colores decora el envoltorio -¿rojo, amarillo, morado o de los tres?-, y su saber hacer de la librería hogar con gestos y palabras, y ciudadana a la clienta, son señas de identidad del local. Tiene 88 años, pero también ella es absolutamente atemporal y vanguardista. En el momento de la entrevista no está en la librería y su hija nos cuenta jocosamente y con devoción cómo, cuando un hombre pregunta malhumoradamente “¿Y aquí los hombres pueden entrar?”, contesta “los inteligentes sí’. Y se quedan desconcertados sin saber qué contestar a esa dulce ancianita. Eso sí, con la visita del Papa estaba tan enfadada que temíamos que le pasara algo”.

P. ¿Entran muchos hombres a la librería?



E. L. Siempre han sido una minoría, pero es que además, por fin, nadie pone en duda que las mujeres leemos mucho más y de todo, no sólo novelas. Obviamente, cada vez vienen más hombres que quieren formarse en el feminismo o en nuevas masculinidades. Pero es que para ellos sigue siendo difícil vencer ese ’ser más que otros u otras’ en el que se les educa. Aún hoy, en un congreso donde hay 3 hombres y 300 mujeres, hablan primero los hombres.

Y por eso creamos la Fundación Entredós, un espacio exclusivo para mujeres, como tantos otros que triunfaron en Europa, pero no en España. Y aunque pueda parecer un poco apartheid, no lo es porque si no ellos lo acaban ocupando todo. Sólo los miércoles pueden pasar chicos y no ha sido una decisión fácil, pero no pudimos dejar de hacer un esfuerzo pedagógico, no sé si por nacer mujer o por el hacernos mujer (bromea Elena parafraseando a Simone de Beauvoir).

P. Tras los años álgidos del feminismo, llegan los 90 y hay un retroceso hasta el punto de que en muchos sectores sociales el feminismo es rechazado. ¿Cómo lo vivisteis?

E. L. El feminismo es cíclico, pero hay veces que puede ser muy deprimente, como en los 90. Todo se desviaba al consumo: comprar libros era un acto de consumo, no de aprendizaje, de encontrarte con un contenido que te pueda cambiar la vida… Entonces, todo se trataba de lo que puedes adquirir a través del dinero: juventud y belleza a través de la cirujía plástica, moda… Y entonces el feminismo sale de las calles -por ejemplo, en las manifestaciones del 8 de marzo pasamos a ser muy poquitas-, y nos concentramos en la producción de pensamiento en las universidades, en los centros de documentación, en las cátedras de pensamiento… Y fue una época muy productiva a nivel teórico. De hecho, muchas de las mujeres del 15M se formaron, con un altísimo nivel, en el feminismo durante los 90.


Las libreras Lola y Elena

P. ¿Habéis sufrido ataques por ser una librería feminista?

E. L. En el 96 trajimos a casi 300 mujeres republicanas de España y alguna del exilio francés para hacerles un homenaje. Fue maravilloso, pero tuvo mucha repercusión en los medios y empezamos a recibir llamadas atemorizantes. Duró unos tres años y la Policía tuvo que intervenir el teléfono.

Luego, en el 2004, empezamos a encontrar los cierres llenos de silicona dos o tres veces por semana y, luego, pintadas amenazantes. Finalmente supimos que fueron de asociaciones de padres separados que nos culpaban del Síndrome de Alienación Parental.

Y no me extrañaría que se repitieran en el futuro, porque en los tiempos que se avecinan el machismo va a estar más respaldados. Pero es algo que les ha pasado a todas nuestras ancestras. La historia del feminismo no es de los dos últimos siglos, pero tenemos que estar desmontando las falsedades que se venden sobre nosotras cada 50 años porque nos hacen desaparecer: que las sufragistas eran solo burguesas, que las mujeres no han escrito teología… Hemos pasado de ser feas, machorras e inútiles a demostrar que sabemos, que escribimos, que estudiamos y que somos absolutamente necesarias para que el mundo avance y no de cualquier manera, sino a la manera de las mujeres.

P. En la manifestación contra la violencia policial que se celebró tras la Marcha laica este verano en España, algunas de las mujeres agredidas denunciaban que haber sido insultadas por policías con términos como ‘pilingui’ o ‘puta’. La violencia verbal machista sigue acudiendo a la libertad sexual de las mujeres para denigrarlas. ¿Cómo se convive con avances y retrocesos contínuos en la lucha por la igualdad tras toda una vida comprometida con ésta?

E. L. El ser putas es como nos han insultado durante siglos. El movimiento feminista es muy complejo y como movimiento de lucha para transformar la sociedad, un proceso reciente. Por eso, tenemos que estar renovando constantemente todo. A la vez que tenemos un avance tan grande como una ley contra la violencia machista, resurge una misoginia muy agresiva que parecía que había desaparecido. El feminismo aúna el pacifismo, la ecología, el cuidado del cuerpo y la salud, la clase… Y hemos tenido que aprender del feminismo negro, lesbiano, indígena… Y, mientras, la sociedad nos sigue diciendo lo estúpidas, putas, machorras que somos y constamentemente tienes que desmontarlo personal y colectivamente. Requiere mucha energía y no siempre es fácil. Pero yo siempre veo avances. Ahora, a mi edad, estoy reconociendo el peso de la teoría lesbiana, de las mujeres del campo que me han precedido. Yo siempre veo avances.


P. Sin embargo, detectas que se ha investigado poco aún sobre la sexualidad de la mujeres, por ejemplo.


E. L. Es que es increíble que siga siendo tabú en pleno siglo XXI. Yo sostengo que el Mayo del 68 y el amor libre fue muy deslumbrante, pero que lo que se estaba sosteniendo era una sexualidad masculina. Y con el paso del tiempo hemos descubierto que son sexualidades distintas. Y hoy, llamarnos estrechas es lo mismo que llamarnos puta en el otro extremo. Desde la época del ’speculum’ no se ha teorizado sobre nuestra heterosexualidad. Se han editado muchos libros sobre por dónde, en qué posturas, el Punto G, el orgasmo de los dos a la vez… Todas esas leyendas han creado una insatisfacción terrible hasta el punto de que muchas mujeres nos cuentan que piensan que son frígidas. ¡A estas alturas!

P. ¿Cómo vivisteis la creación de un Ministerio de la Igualdad?

E. L. De repente eran demasiadas cosas: teníamos la Ley contra la violencia machista, la Ley de la dependencia… Y entonces las mujeres feministas del PSOE, a las que todas las españolas debemos muchísimo, crean el Ministerio de la Igualda, pero sin presupuesto porque la tenía el Instituto de la Mujer, con 25 años de historia en España. Así que lo vivimos con cierta desconfianza, pero esperanzadas. Ahora bien, qué político y en pago de qué se elimina cuando no tenía carga económica… No lo sé y tampoco me importa. El resultado es que los partidos políticos son patriarcales. Y las que sí aportan una gran diferencia son las mujeres feministas que se dejan la piel a tiras en los partidos y las que dignifican la política.

P. En la librería convivís tres generaciones: la de tu madre, la tuya y la de tu compañera Ana, y la de tu hija, que también trabaja en la librería. ¿Cómo interpretáis la invisibilización de las mujeres a partir de los cuarenta, cincuenta años? ¿Cómo crees que nos está afectando como sociedad?



E. L. Está manejada para motivarnos para el consumo. Si tienes que ser eternamente bella y joven ¡no veas el dinero que te vas a gastar en intentar conseguirlo! La agenda que hemos hecho este año es la de las mujeres viejas y libres. Eso es lo que significa hacerse mayor, ser cada vez más libre. Ya no tengo que demostrar nada a nadie, me pongo mi boina porque me abriga la cabeza y si me miran me da igual. Tuve que ser una niña buena, después una buena muchacha, una buena esposa, una buena madre… Y ahora no tengo que ser nada de eso. ¡Y eso es tan grande!. Y yo voy por la calle y veo que así lo viven muchas mujeres.

A la vez, a las mujeres siempre se nos enfrenta con la soledad: si no tienes pareja o hijos, te vas a quedar sola. Y una cosa es estar sola y otra, estar desolada. La soledad es muy necesaria para cada una de nosotras, para poder pensar, escribir, poner en orden nuestras ideas. Pensar es imprescindible, pero estamos rodeadas de ruido.

P. ¿Cómo ha evolucionado la librería en estos 30 años?


E. L. Al principio, además de estar especializadas en feminismos, en narrativas escritas por mujeres y en literatura infantil a favor de las niñas, como libreras nos parecía imposible no tener a Kafka, por ejemplo. Entonces, la parte delantera era toda de mujeres y la de atrás, de hombres con una parte importante de homosexualidad masculina. Con lo cual, los sábados era también el día en que venían muchos gays de fuera de Madrid para poder comprar libremente los libros que les interesaban en la Librería Mujeres.

Más tarde, abrieron El Corte Inglés, la Casa del Libro y FNAC muy cerca y la economía se resintió porque estas grandes superficies compran más barato a las editoriales y pueden hacer descuentos que a nosotras nos resulta imposible. Ante esta situación, sustituimos la parte masculina por objetos de artesanía muy identificados con nuestra ideología (lámparas, cajas, atriles con los rostros de reconocidas feministas…) para hacer frente a una competencia no siempre leal. Por ejemplo, El Corte Inglés y la Casa del Libro pidieron que les bajáramos el precio de nuestra Agenda de Mujeres, el producto feminista más vendido en España, del que sacamos una tirada de entre 20 y 30 mil ejemplares. Como no podíamos, las retiraron de las cajas y las pusieron en la sección de libros de cocina.

jueves, 29 de diciembre de 2011

7º CUMPLEAÑOS DE LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO

Hace 7 años se publicaba la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. A pesar de no ser el mejor de los días para publicar una Ley de estas caracterísitcas, los esfuerzos de miles de mujeres y el reconocimiento tanto de las victimas como que la violencia hacia las mujeres es un problema estructural y que afecta a toda la sociedad, se vió recompensado con el desarrollo de esta ley. El impulso que organizaciones de mujeres, feministas y organismos internacionales han hecho a lo largo de los años parece haber impulsado esta medida en España. Lamentablemente, pasado ya un tiempo, el número de mujeres asesinadas no disminuye. Desde 1999, un total de 955 mujeres han resultado muertas por causas de violencia de género y la cifra de menores asciende a 76. El año 2003 registra el mayor número de fallecidas con 94 mujeres, mientras que 2004 fue el año en que más menores fueron víctimas mortales de este tipo de violencia: 14. Según datos de Red Mujer, en 2007 fueron asesinadas 71 mujeres, en 2008 84, en 2009 68, en 2010 85 y en lo que llevamos de año han sido asesinadas 67. Datos que hablan por sí solos de la gravedad de este fenómeno que podríamos denominar "terrorismo hacia las mujeres". Sin embargo, no debemos pensar que la Ley está siendo un fracaso, sino que todavía es poco el tiempo transcurrido para que todas las medidas, sobre todo las que tienen que ver con la prevención, consigan el objetivo esperado: crear una sociedad más igualitaria y justa.


La violencia contra las mujeres es la consecuencia más grave de las creencias misóginas”, Esperanza Bosh y Virginia Ferrer. Esta violencia tiene múltiples formatos, se desarrolla en ámbitos diversos y se inserta en un contexto más amplio que el “hogar”. “Los malos tratos individuales son la manifestación particular y especifica de los malos tratos estructurales, institucionalizados, que forman parte del orden patriarcal. Su propia institucionalización hace que pasen inadvertidos y circulen como un material obvio respecto del que no hay que dar explicaciones ni justificaciones”. Victoria Sau


El Foro Mundial contra la Violencia hacia las Mujeres celebrado en Valencia en el 2000 marcó un hito histórico porque colocó la violencia contra las mujeres en el marco de los Derechos Humanos, incluyó a la violencia psicológica, sexual, física o las amenazas de sufrir violencia tanto en el contexto familiar, el de la comunidad o el del estado, así como resaltó que es una violencia basada en el género. De tal manera que el factor de riesgo para padecerla es precisamente ser mujer. Sin embargo, todavía hoy sigue existiendo falta de consenso en el uso adecuado del término ya que se toma como equivalente el concepto de violencia familiar o doméstica. Así mismo, la ley explica que se trata de un fenómeno estructural pero se sigue entendiendo como un tipo de violencia que se da en la pareja. Los medios de comunicación perpetúan esta falsa idea. Trabajar desde la prevención fomentando valores igualitarios en la escuela así como formar a los y las profesionales que intervienen con esta problemática social es un desafío al que nos enfrentamos para un correcto abordaje de la violencia de género o machista. En este sentido, el análisis feminista del problema considera que la violencia contra las mujeres tiene su origen en los valores culturales patriarcales según los que los hombres dominan a las mujeres y por ende pueden controlarlas. La desaparición de las desigualdades entre hombres y mujeres y la redefinición de roles de género serían parte de la solución del problema. Así como una redefinición de la idea del amor romántico.


48/104, ONU, 1994, primer instrumento internacional de Derechos Humanos define la Violencia de Género:“todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada”. incluidos los golpes, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital y otras prácticas y tradicionales que atentan contra la mujer, la violencia ejercida por personas distintas al marido y la violencia relacionada con la explotación: la violencia física, sexual y psicológica a nivel de la comunidad general, incluidas las violaciones, los abusos sexuales, el hostigamiento y la intimidación sexual en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros ámbitos, el tráfico de mujeres y la explotación forzada; y la violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, donde quiera que ocurra”.


Anterior a este Marco Internacional de Protección de los Derechos de las Mujeres, ya existía:
- 1979 Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW)
- 1993 Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer
- 1994 Convención Iberoamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer (convención de Belem Do Pará)
- 1999 Protocolo facultativo de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer
- 2000 Cumbre del Milenio
- Todas las conferencias de Naciones Unidas sobre las mujeres: México 1975, Copenhague 1980, Nairobi 1985 y Beijin 1995.


Según el Informe Mundial sobre Violencia y Salud de la OMS “la violencia de género es la primera causa de pérdida de vida entre mujeres de 15 a 44 años, por encima de las guerras, los accidentes de tráfico o los distintos tipos de cáncer”


Acabar diciendo que por todo lo expuesto hasta ahora, no confundamos violencia de género con violencia intrafamiliar

jueves, 15 de diciembre de 2011

Taller de lectura

Ayer dió comienzo la nueva temporada de Taller de Lectura. Tras varios años de suspensión de la actividad la hemos retomado con la lectura y comentario del libro El club de lectura de Jane Austen, de la escritora Karen Joy Fowler.
A las 15,00 horas nos encontramos en el local de País Románico 8 mujeres lectoras, otras dos no pudieron acudir pero comunicaron su interes en participar en el próximo encuentro.
El anális y comentario del libro giró en torno a temas tan cercanos como el matrimonio, haciendo una comparativa entre las dos épocas que se reflejan en el libro; el dinero; la amistad; el papel de cuidadora de la mujer; ... estos comentarios faciltaron el dialogo sobre otros temas, ya no del libro, sino mucho más cercanos a nuestras vivencia, provocando un clima muy cordial entre todas las participantes.
La fecha para el próximo taller queda fijada para el miércoles, día 15 de febrero de 2012. El libro que se leerá quedó por determinar

Dicho por Bernadette, una de las protagonistas del libro:

Ninguno de mis maridos era mala persona. El problema era yo. El matrimonio me parecía un espacio muy restringido, cuando estaba dentro. Me gustaba casarme, la época de cortejo tiene trama. Pero el matrimonio en sí no tiene trama de ninguna clase. Siempre es lo mismo, una y otra vez. Las mismas peleas, los mismos amigos, las mismas actividades los sábados. La repetición acababa por hacérseme insoportable.